Paraguay ha puesto en marcha una campaña regional para posicionarse como un destino turístico atractivo para el público boliviano, apostando por su riqueza cultural, su historia y las experiencias de naturaleza que ofrece su territorio. La estrategia se implementa en el marco de una cooperación binacional orientada a dinamizar el turismo en ambos países y fomentar el flujo de visitantes regionales en el marco de una recuperación sostenida del sector.
Como parte de esta iniciativa, se han realizado actividades promocionales en Santa Cruz de la Sierra, una de las ciudades más importantes de Bolivia y con gran potencial emisor de turistas. Las autoridades del área turística paraguaya destacaron que este esfuerzo responde al creciente interés del público boliviano por explorar nuevas alternativas de viaje accesibles y de calidad, en un contexto donde los destinos regionales se vuelven cada vez más relevantes.
La capital paraguaya, Asunción, y Ciudad del Este, uno de los principales polos comerciales del país, son presentadas como las principales puertas de entrada para los visitantes bolivianos. La oferta turística incluye desde circuitos urbanos históricos, arquitectura colonial y modernista, hasta rutas de compras, gastronomía típica y actividades culturales. Además, se resalta la posibilidad de combinar la experiencia con destinos naturales, como los humedales del Chaco o áreas protegidas cercanas a la frontera.
La proximidad entre las dos naciones es fundamental en esta táctica. Con rutas terrestres y aéreas en expansión, se pretende minimizar las barreras de ingreso y facilitar los desplazamientos de corta y media duración. La sinergia entre ambos mercados, junto con las afinidades culturales, también promueve una experiencia de viaje más sencilla para los viajeros bolivianos.
Uno de los propósitos principales es ampliar la procedencia de los viajeros internacionales en Paraguay, que tradicionalmente ha contado con una gran cantidad de visitantes de naciones vecinas como Argentina y Brasil. Bolivia ofrece un potencial de expansión, especialmente mediante la creación de paquetes turísticos ajustados a sus gustos, que integren servicios en ciudades con alternativas de turismo natural, espiritual y cultural.
Durante los eventos promocionales realizados en Santa Cruz, se llevaron a cabo rondas de negocios entre operadores turísticos de ambos países, capacitaciones para agentes de viajes y presentaciones institucionales para medios y actores clave del sector. Las actividades fueron bien recibidas y se espera que tengan un impacto positivo en la comercialización de Paraguay como destino en las agencias bolivianas.
La iniciativa es parte de un enfoque más extenso que abarca la cooperación regional turística en el Cono Sur, incorporando a países como Argentina y Chile. A través de esta estrategia, Paraguay confirma su deseo de establecerse como un participante significativo en el panorama turístico de Sudamérica, especialmente entre los turistas que buscan vivencias genuinas y económicas.
De cara a los próximos meses, se prevé la realización de nuevas acciones promocionales y acuerdos de cooperación bilateral que incluyan la mejora de la conectividad, la facilitación de trámites migratorios y el diseño de rutas temáticas entre ambos países. La expectativa es clara: lograr que cada vez más turistas bolivianos elijan Paraguay como su próximo destino.