La Suprema Corte de Justicia del país denegó la recusa interpuesta por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner contra el magistrado Ricardo Lorenzetti en el contexto del caso Vialidad. Esta negativa, adoptada de manera unánime por los tres magistrados que actualmente componen el alto tribunal —Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y el mismo Lorenzetti—, allana el camino para que el tribunal se pronuncie sobre la sentencia de seis años de cárcel e inhabilitación perpetua para desempeñar funciones públicas que se impuso a la exmandataria.
La impugnación presentada por los abogados de Kirchner señalaba una falta de neutralidad por parte de Lorenzetti, quien, según la argumentación, habría demostrado comportamientos que ponían en duda su objetividad en el proceso legal. No obstante, los jueces concluyeron que las razones presentadas no eran suficientes para retirar al magistrado del caso. Con esta decisión, la Corte se encamina hacia la resolución final del asunto Vialidad, donde se investiga un esquema de corrupción relacionado con la asignación de contratos de obras públicas en la provincia de Santa Cruz durante los mandatos de Néstor y Cristina Kirchner.
La causa Vialidad es una de las más emblemáticas que enfrenta la vicepresidenta. En diciembre de 2022, un tribunal federal la condenó por administración fraudulenta, al considerar que favoreció al empresario Lázaro Báez con 51 contratos de obras públicas por un valor aproximado de 74 millones de dólares. El fallo también incluyó la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Posteriormente, la Cámara de Apelaciones ratificó la condena, pero desestimó la figura de asociación ilícita que había sido solicitada por la Fiscalía. En este contexto, la Procuración General de la Nación solicitó a la Corte Suprema que eleve la pena a 12 años de prisión, al considerar que la conducta de Kirchner encuadraría en el delito de asociación ilícita.
Con la desestimación del pedido de recusación contra Lorenzetti, la Corte está en condiciones de tratar el recurso presentado por la defensa de Kirchner y resolver si ratifica la sentencia inicial o acepta la solicitud de la Procuraduría para aumentar la sanción. Este veredicto es fundamental, ya que podría tener repercusiones políticas importantes, considerando que la vicepresidenta ha manifestado su deseo de postularse en las elecciones legislativas próximas. Si la Corte ratifica la sentencia antes del 19 de julio, fecha límite para oficializar candidaturas, Kirchner no podría ser candidata, pues la normativa argentina indica que quienes tengan fallos firmes no pueden ocupar cargos públicos.
La situación actual de la Corte Suprema, integrada por solo tres jueces tras la jubilación de Juan Carlos Maqueda, plantea desafíos adicionales. Para que el tribunal emita una sentencia, es necesario que al menos tres de sus miembros coincidan en el fallo. Esto requiere un alto grado de consenso entre los magistrados, quienes, en ocasiones, han mostrado diferencias internas. En este sentido, la decisión unánime de rechazar la recusación a Lorenzetti podría interpretarse como un indicio de que los jueces están buscando una posición común en este caso.