Directivos y altos responsables de más de 150 importantes empresas europeas tienen dudas, y serias, sobre cómo el avión de la Unión Europea se convierte en la primera región del mundo en regular la inteligencia artificial (IA). Les preocupa todo, como han explicado en una carta abierta enviada a las principales instituciones europeas —Comisión, Consejo y la Eurocámara— que con los estrictos controles que esta normativa pretende imponer sobre todo a la IA generativa (como el ChatGPT) se ponga » en peligro” la capacidad competitiva de la industria europea ante sus rivales, sobre todo Estados Unidos.

«La legislación propuesta puede poner en peligro la competitividad y soberanía tecnológica europeas, sin abordar de manera eficiente los desafíos que estamos y vamos a seguir afrontando» en materia de IA, especialmente la generativa, advertida en la carta altos responsables, fundadores o accionistas clave de empresas insignia europeas como Airbus, Siemens, Orange, Publicis, Ravensburg o TomTom.

El Parlamento Europeo ha aprobado una media de mis posiciones finales sobre la Ley de Inteligencia Artificial (IA). Su versión es más estricta en materia de controles de transparencia y capas extra de seguridad sobre todo para la IA generativa que la propuesta original de la Comisión Europea y la aprobada por los Estados en diciembre. Ahora, bajo la presidencia española de turno de la UE, negociará muy bandas un texto final, que espera convertirse en norma para toda la UE a finales de 2026, además de en un modelo de legislación pionero en el mundo.

Es precisamente la mayor regulación de la AI generativa lo que más preocupa a las empresas, según la carte adelantada por el Tiempos financieros y que ha podido consultar EL PAÍS. Para los firmantes, la propuesta de «regular duro» estos modelos fundacionales harán que las empresas que los desarrollen y apliquen deban afrontar «costes de conformidad y riesgos de responsabilidad desproporcionados». Algo que, advertidon, «podría llevar a compañías altamente innovadoras a trasladar sus actividades fuera» ya que los inversores «retiren su capital» de los proyectos europeos en materia de IA generativa, lo que provocaría una «laguna de productividad crítica entre los dos lados del Atlántico”.

Para los signatarios, es clave que la UE «aproveche esta oportunidad para crear igualdad de condiciones legalmente vinculantes». Pero ello exige, afirman, que los líderes europeos «revisen la última versión de la Ley de IA y acuerden una legislación presentada y con visión de futuro que contribuya a la competitividad europea a la par que proteja a la sociedad».

Uno de los co-ponentes de la Ley de IA, el socialdemócrata italiano Brando Benifei, ha respondido que toma nota de la petición, pero ha dejado claro que la Eurocámara no dejará de lado la protección de «derechos básicos» ante unas tecnologías que plantan muchas dudas por su potencial intrusivo y como instrumento de control estatal.

“Hemos escuchado y vamos a seguir escuchado todas las angustias”, asegura Benifei. Pero para el italiano, que colgante las negociaciones dejaron clara la importancia de que la legislación haga que “el contenido de la IA sea reconocible y que los falsificaciones profundas no envenenen nuestra democracia», el trabajo de los legisladores europeos puede abordar, y lo hace, «el impacto en derechos básicos» de la IA «sin obstaculizar la necesaria búsqueda de innovación y su aplicación para mejorar la sociedad».

Sigue toda la información de Economía allá Comerciantes fr Facebook allá Gorjeoo desnudo boletín semanal

Horario Cinco Días

Las citas económicas más importantes del día, con las claves y el contexto para escuchar su alcance.

RECÍBELO EN TU CORREO